Posteado por: snmn | 29/03/2010

24. EN TERRITORIO NICA

Tardamos un poco más en escribir de lo que suele ser habitual y nos gustaría. Pero desde que tenemos billete de vuelta el ritmo lento y sin prisas se ha visto relegado a otro que nos mueve de manera vertiginosa a uno y otro lado. Hasta ahora no había habido planning, ahora lo hay. 30 días de viaje, con la idea de bajar por la costa Pacífico hasta Panamá City y desde allí ascender remontando por la costa caribeña de vuelta a Costa Rica para estar en San José el próximo día 18. Como suele pasar establecer un itinerario en este tipo de viajes sólo sirve para saltárselo… varias veces.

Tomamos el bus desde León rumbo a la otra de las ciudades principales que anotamos en el itinerario. Buscando información en la guía, el nombre de otra ciudad saltó: Masaya. Nos hablaba de una región donde todo giraba en torno a la artesanía, con dos mercados: el antiguo, más orientado hacia el turismo (de regalos y souvenirs) y el nuevo donde los vecinos acuden a hacer su compra del día y los viajeros a curiosear y ver los mismos objetos típicos que en el mercado anteriormente nombrado a unos precios más asequibles.

- Pescaaado!!- En el mercado de Masaya
- ¡Pescaaado!- En el mercado nuevo

También leímos que estaba a los pies del volcán que lleva el mismo nombre y con un bonito malecón con hermosas vistas a la laguna de Masaya (el volcán, la laguna la ciudad…se rompieron la cabeza pensando nombres). De manera que en un momento cambiamos nuestros planes e ignoramos por primera vez el itinerario. Nos bajamos del bus en Masaya donde hicimos noche por lo que pospusimos un día la llegada a Granada.

Terminal de buses de Masaya

Granada es la segunda ciudad más grande en número de habitantes tras la capital y la más visitada del país. A los pies del inmenso lago Nicaragua se encuentra esta hermosa urbe muy cuidada, limpia y tranquila. Una chica que allí conocimos nos dijo que le parecía un decorado de Port Aventura. Con sus edificios de colores y artesanos con sus puestos montados en aceras, calles y plazas. Es  un lugar muy frecuentado por el turismo mochilero con bajo nivel de español y aprovechado por hostales y oficinas que ofertan excursiones por los alrededores multiplicando por 10 el valor que tendría hacerlo por tu cuenta.

Llegada a la ciudad con la catedral de fondo

Una cuestión curiosa observada a lo largo de los meses es que existe la posibilidad de cruzar Centroamérica entera, pasando por ciudades y destinos turísticos principales  sin la necesidad de hablar una palabra de español. Parece que muchos jóvenes norteamericanos y europeos mayoritariamente aprovechan para viajar barato pasando por hostales y otros comercios regentados por compatriotas que les dan todas las facilidades pero esto les aleja de la gente que allí reside. Afortunadamente el idioma facilita todo muchísimo en nuestro caso y es una ventaja que tenemos.

Vistas desde la iglesia de la Merced
Cúpula de la iglesia
Al fondo el volcán Mombacho

Tras un día recorriendo la ciudad y sondear las posibilidades decidimos seguir hacia la costa Pacífico, a la ciudad de San Juan del Sur. Si Utila era una isla donde todo giraba en torno al buceo, a esta ciudad perfectamente podría modificarse su nombre por San Juan del surf. En esta ocasión Manu, no se atrevió con las olas.

Calles de San Juan

Pasamos el primer día conociendo la ciudad y el segundo nos acercamos a Playa Madera y sus alrededores sin salir demasiado encandilados con la costa pacífico nicaragüense. No obstante aquí nos saltamos el programa establecido por segunda vez permaneciendo un día más de lo ideado inicialmente.

Playa de Madera
Playa de Madera
Atardecer entre tablas

Desde allí y como ya os anunciamos en la anterior entrada nos esperaba uno de los lugares más interesantes de nuestro viaje: la isla de Ometepe. Según nos contaron Ome-tepe significa “dos volcanes” en idioma indígena nahualt y ha sido el refugio y la tierra de muchas tribus que se asentaron en estas tierras dejando sus propios legados en la historia y desarrollo de la Isla. Ya que la isla surge como consecuencia de la actividad de los volcanes Concepción (activo en la actualidad) y madera. Se trata de la isla más grande rodeada de agua dulce del mundo y una joya natural afortunadamente bastante bien conservada.

El volcán Concepción humeante
El volcán Concepción humeante

Desde el puerto de San Jorge salen barcos para la distintos puntos de la isla. Sin preguntar a qué lugar de la isla nos llevaba tomamos el primer barco que salía.

Entrando en el barco
¡Tierra a la vista!

En este trayecto con bastantes olas, ya que el viento soplaba fuerte conocimos a Pitxu. Funcionario de 53 años que cada año hace encaje de bolillos para alargar sus vacaciones lo más posible y saltar el charco con destino a América Latina. Ya conoce gran parte de Sudamérica y ahora ha puesto su punto de mira en Nicaragua para recorrerlo durante este mes. Curiosamente es de Beasain, como Mikel, con quien celebramos fin de año en Guatemala (qué pequeño es el  mundo).

Le contamos nuestros planes en la isla. Teníamos pensado pasar dos días (después volveríamos a incumplir planning y ya van 3) alojándonos cerca del volcán madera, el cual queríamos ascender al siguiente día y nos dijo que se apuntaba. Tras arribar en San José del Sur y tras una hora de baches en bus hasta Balgüe llegamos a Finca Magdalena.

Finca Magdalena

Lugar algo apartado en medio de la naturaleza y en la base del volcán Madera. Un ejemplo de turismo sostenible y todo lo contrario a lo que os comentamos anteriormente. La finca es una cooperativa de trabajadores de café y otros productos agrícolas que vieron en sus tierras la oportunidad de aumentar sus ingresos viendo la cantidad de gente que ascendía diariamente. Habilitaron los caminos, crearon un lugar de alojamiento con todos los servicios que pudieran necesitar, creando puestos de trabajo para la gente de la zona. Incorporaron el turismo como fuente de recursos manteniendo la producción de café y plátanos que exportan fuera de la isla. Eso contribuye a un entorno natural, bien conservado en el que se aprovechan los conocimientos de los locales sobre el terreno y la producción agrícola para ofrecer distintas actividades a los que llegan. Ejemplo de turismo sostenible y medio de desarrollo para la población local que creemos que hay que apoyar.

En los alrededores de la finca

Decidimos la ascensión del volcán Madera porque el Concepción está activo. Días antes leíamos en la prensa distintas noticias sobre el peligro de las erupciones del volcán. Llegar allí y hablar con la población local y la historia no tenía gran parecido con lo leído. La gente no le prestaba demasiada atención a esas noticias ya que la actividad del volcán es común en esta época del año. Como dicen ellos “pura prensa amarilla”. Parecido a los que ocurre en España con las “ciclogénesis explosivas” y cuestiones de ese corte para mantenernos entretenidos.

Nos comentaron la conveniencia de visitar el volcán acompañados por un guía ya que el camino se iba complicando a medida que uno subía y cabía la posibilidad de perderte. Afortunadamente lo hicimos ya que, el terreno era bastante complicado y en ocasiones aparecían nuevos caminos que podían confundirte. Según íbamos ascendiendo las nubes se nos fueron echando encima. Sólo pudimos contemplar las vistas desde mitad de ascensión.

El camino iba transcurriendo por regueros que excavan la ladera en la época de lluvias y que ahora quedaban libres para facilitarnos la subida. Una vez llegado al cráter pudimos ver como ha sido cubierto totalmente por agua formando una laguna. Más que verlo pudimos intuirlo por la espesa niebla que nos impidió dar la vuelta al cráter y contemplar las vistas. Tampoco pudimos culminar la ascensión con un baño ya que siendo la temporada seca apenas tiene agua.

Nuestro guía Elmer, Sonia y Pitxu

El tipo de vegetación que aquí encontramos se está perdiendo, según nos comentó Elmer, ya que en lugares de altitud y húmedos como éste son propicios para las plantaciones de café. Era divertido la subida y al bajar entre caminos tan estrechos que parecía un descenso de cañones, con bastante lodo. Tenías que ir agarrándote a las ramas y raíces de los árboles para no deslizar, aunque todos acabamos con el culo lleno de barro.

Una vez llegamos al punto de partida, y tras la ducha entendimos los carteles pegados a las paredes de los servicios de “prohibido lavar sus zapatos aquí” que el día anterior nos había llamado la atención.

Al siguiente día nos trasladamos al otro lado de la isla.Tomamos el primer bus que curiosamente salía desde en frente de nuestro hospedaje. Nos comentaron que dentro del bus no había sitio para dejar las mochilas y debíamos dejarlas arriba.

Listos para ir a Altagracia

Posiblemente nada llamará vuestra atención sobre el bus. Un microbús pequeño, bastante nuevo para lo que solemos encontrar, pero aún así Sonia se resistía a querer subir su mochila. ¿La razón? El resto de la carga que sobre el techo del bus se encontraba.

¿A que no lo habíais visto? Manu tampoco

Buscamos hostal en el pueblo de Altagracia para desde allí recorrer los alrededores del volcán Concepción. Nada más llegar muy amablemente el propietario del hostal nos dio todo tipo de indicaciones sobre todas las posibilidades que teníamos para conocer, horario de autobuses…etc.

Nos decidimos por ir a la parte sur de la isla. Allí caminamos hasta el Mirador del Diablo desde donde de nuevo pudimos disfrutar, además de las vistas, observando familias de monos jugando y saltando de una rama a otra durante un buen rato.

En la isla existen tres clases de monos distintas

Bajamos y caminamos alrededor de la charca verde, pudiendo compartir charla con unos pescadores que vivían en la Isla del Quiste. Un pequeño islote a pocos centenares de metros de donde nos encontrábamos, cuyo único medio de desplazamiento eran las pangas (barcas de madera) que utilizan además para la pesca.

Charco verde. Desde el mirador
Al fondo la isla del Quiste

Recorrimos playa Venecia y playa Bancón, entre las que se encuentra la laguna, incluso pudimos darnos un baño comprobando la excelente temperatura del lago, posiblemente debido a la sala de calderas que tienen debajo. Para completar visita nos acercamos a Moyogalpa, la capital, a juzgar por la cantidad de comercios, restaurantes, alojamientos y el único banco de la isla. Es el lugar donde llega el ferry de San Jorge por lo que la mayoría de viajeros  lo utiliza como centro de operaciones.

El volcán Concepción siempre de fondo. Moyogalpa

Comiendo allí nos encontramos a un chico catalán de Girona que tras un rato de conversación le comentamos que habíamos compartido inicio de viaje en Cuba con una pareja de La Bisbal ¡Joder pues resulta que es también de allí y amigo de Albert y Helena (un saludo chicos, ya os contará Pau). Segunda coincidencia en Ometepe.

Muy cerquita de Moyogalpa se encuentra la Punta de Jesús María. Sin engañarnos nos hablaron de las mejores puestas de sol de la isla. Es un saliente de unos 500 metros de longitud que poco a poco se va estrechando y con la sensación de ver dos lagos distintos.

Punta Jesús María

En un lado oleaje, en otro mar en calma, uno de ellos el agua muy caliente en el otro algo más fría. Mirando hacia la punta puedes observar como el sol poco a poco va descendiendo entre las montañas.

Heeeey!!

Mirando en dirección contraria tienes la visión completa de Ometepe con sus dos volcanes controlando desde lo alto y sus nubes blancas en torno a los cráteres casi perennes.

Vista opuesta

Para el día siguiente teníamos previsto abandonar la isla. Si bien el viaje de regreso sería distinto al que nos había llevado a ella ya que cruzábamos el lago rumbo sur hasta San Carlos. Este ferry sólo sale dos días a la semana y el trayecto de 12 horas lo realiza de noche. Es por ello que aprovechamos el día para conocer el lado norte del volcán Concepción. Por la mañana dimos un paseo espectacular de unas 2 horas bordeando el lago hacia el pueblo de Santo Domingo.

Paseo por la playa

Las playas no son de arena blanca ni aguas turquesas como el Caribe, pero eso no supone que sean menos bonitas y originales. Siempre con la vista del volcán Madera de fondo, vas rodeando el lago con la sensación de estar en una isla desierta entre vegetación y restos de troncos secos que ha dejado el lago tras su última crecida, hasta que el camino te va deparando distintas sorpresas.

Continuamos hasta el Ojo del Agua. Otro lugar de obligado paso en la isla. Es un naciente de agua cristalina, de la que presumen que posee propiedades terapéuticas y que han transformado en piscina natural para los que hemos tenido la suerte de disfrutar de su tranquilidad y silencio sólo interrumpido por el canto de las distintas aves que allí se encuentran. El descanso ideal tras los pateos de los últimos días.

Ojo del Agua
Ojo de Agua

A las 5 teníamos que estar esperando el ferry, a pesar de que no salió hasta las 8. En este tiempo nos reencontramos con Kevin y James. Dos amigos que viajan juntos, habiéndose conocido en un anterior viaje por Corea donde ambos se sufragaban gastos trabajando como profesores de inglés. El primero es canadiense y el segundo inglés y tienen la intención de ver la final del mundial de fútbol desde un bar de Argentina. Coincidimos con ellos en Utila y por lo apurado de su recorrido los imaginábamos ya en Sudamérica. También coincidimos con Carla, otra chica de Girona (cómo viajan estos catalanes) con quiénes compartimos el largo trayecto en barco. Antes de salir preguntó Sonia a un chico de la isla que trabajaba en el hostal sobre el oleaje en el trayecto a lo que respondió -Eso no importa. Vosotros estáis de aventura-. Por lo que nos temíamos lo peor. Tras la llegada del ferry, todo tipo de transporte iba llevando hasta allí cargas de plátanos verdes que exportan al puerto de San Carlos.

La carga, en la popa del ferry

A las 8 por fin pudimos ingresar en el barco. Por primera vez íbamos a viajar en primera clase (única opción que teníamos) para, una vez arriba, comprobar que no había asiento para todos. Según iban transcurriendo las horas la gente fue pasando de los incómodos asientos de una zona interior gélida por el aire acondicionado, para ocupar la cubierta, donde había unas cuantas hamacas que tampoco pudimos utilizar al estar reservadas, por lo que el suelo se convirtió en el mejor acomodo para pasar la noche.

Amanece en el ferry. Sonia al fondo en su saco azul

Llegamos a San Carlos a las 8 de la mañana. Lamentablemente no era nuestro destino final. Nos quedaba una lancha que nos llevaría río de San Juan abajo hasta el precioso municipio de El Castillo. La verdad es que los lugares visitados estos días han colmado las expectativas a pesar del ajetreo del viaje.

San Carlos, de pasada.

El nombre de este lugar viene dado por la Fortaleza del Siglo XVII que se encuentra en lo más alto del pueblo. Desde este lugar estratégico se controlaba la entrada remontando el río de los barcos pirata ingleses y franceses con destino a la ciudad de Granada. Enclave estratégico en la época, ya que al no existir el Canal de Panamá era una de las maneras menos complicadas de pasar del Pacífico al Atlántico y viceversa. Previo a la construcción del Canal  se estudió dragar y completar el recorrido existente en Nicaragua pero otros intereses hicieron que la construcción se trasladara a Panamá. El gobierno de Nicaragua recibió tres millones de dólares de los Estados Unidos a cambio de no permitir la construcción del mencionado canal en su país. Por lo tanto este es una zona con mucha historia y que afortunadamente mantiene su patrimonio natural. A lo anteriormente comentado de la época colonial se le suman los continuos conflictos con Costa Rica por el control del río que marca la frontera entre ambos países.

Llegada a El Castillo

En El Castillo pasamos dos días junto a Pitxu y Carla (el planning ya directamente lo tiramos a la basura) conociendo los alrededores el primer día y el segundo haciendo una excursión en canoa de remo por el río. Sonia encantada con el relajado paseo gracias a Giovani y su maestría manejando el cayuco.

 

Navegando por el río San Juan

A Manu le tocó con el becario además de compartir barca con Pitxu,  todo un temerario empeñado en que naufragaran. Resulta que el chaval que llevaba esa barca no tenía muy claro como dirigir la barca de manera que realizaron todo el trayecto en zig-zag encallando más de una vez. A la vuelta que tocaba remontar el río a punto estuvieron de bajarse y volver andando porque por mucho que remaran no era capaz de poner la canoa derecha. Finalmente y algo más tarde de lo esperado, llegamos. En el trayecto pudimos ver iguanas, tortugas, de nuevo monos y gran variedad de aves acuáticas de distintas formas y colores. Además de darnos un baño en una poza.

Desayuno en el hostal

Esa tarde nos despedimos de Pitxu, que tomaba la lancha de vuelta para continuar viaje. Nosotros cruzaremos frontera para Costa Rica sin tener muy claro el destino. Maravillados por las sorpresas que Nicaragua nos ha deparado sobre todo en Ometepe y en el sur del país. Todo un paraíso natural todavía muy bien conservado y eclipsado por la cercanía de Costa Rica y sus más conocidos parques naturales. Por allí uno puede perderse dos semanitas sin aburrirse si de verdad le gusta la naturaleza y las posibilidades que ofrece. Ya nos han asustado bastante contándonos lo muy turístico que será Costa Rica y los palos que nos van a dar aprovechando la llegada masiva en Semana Santa. Parece que la costa Caribe es más barata por lo que descenderemos por allí rumbo a Panamá con la intención de llegar al Archipiélago de San Blas. Se aceptan sugerencias…

Si los guatemaltecos como ya os explicamos son conocidos como chapines y los hondureños como catrachos, la denominación popular de los nicaragüenses es “nicas” (por motivos más fáciles de adivinar). Pasamos a Costa Rica para averiguar la razón por la que son conocidos como “ticos”. Ya os contarem0s  con menos retraso que en esta entrada, esperamos.

Besos transoceánicos.

 

FELICIDADES A:

Belencitas. Ya va a llegar tu día especial (no, tu feliz no-cumpleaños no) pero antes toca cumplir con el calendario y sumar una vela a la tarta. Muchos besos y feliz día.

 

BANDA SONORA: “Somwhere over the rainbow” Israel Kamakawiwo.

Preciosa versión de la canción conocida por la película El Mago de Oz. Esperamos que os guste.

 

 

 

 

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Respuestas

  1. Hola Milagros. Ya has visto en Costa Rica como en España como en el blog, en Semana Santa hay estampida.
    Por aquí no hemos visto mucha tradición de Semana Santa. Donde sí vimos que estaban empezando a preparar procesiones y demás era en Granada y León (Nicaragua)cuando pasamos por allí.

    Belencitas, esperamos tener nuestro trozo de tarta en el congelador para cuando lleguemos.
    Besos a Iván.

    Hola Bea.
    La verdad es que es un privilegio poder viajar y compartirlo con vosotros. Aprovecharemos a tope lo que nos queda, eso seguro.

    Besos para las 3.

  2. Hola guapos!! Tremendo viajecito que os estais pegando, eh? Supongo que la gente llama lujo a estar en un hotel con sábanas de seda y jacuzzi en la terraza… En fin, desde mi punto de vista, este vuestro viaje sí que es un verdadero lujo, aunque esté llegando a su final. Disfrutad lo que os queda y buen regreso!!!

    Besitos!!!

  3. gracias chicos!!!! se os echó de menos en la celebración.
    muchos besos y disfrutad

  4. ¿Donde tenemos a nuestros seguidores?.
    estarán de semana santa.
    Esperamos que al regreso nos lo cuenten.

    ¿Ustedes también las celebran ahí?
    Un abrazo para todos


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